En el tiempo que llevo trabajando como educadora
social y maestra he establecido ocho puntos que considero importantes a tener
en cuenta cuando se trabaja con niños. Espero poderos aportar un poquito de mi visión
sobre la educación donde amor y conocimiento van unidos dentro del
proceso de enseñanza-aprendizaje.
1.- OBSERVAR, COMUNICARNOS CON LAS MIRADAS.
Es muy importante observar a nuestros alumnos y ver
qué necesita cada uno de ellos, serán ellos los que nos vayan guiando y sin
palabras muchas veces nos digan qué necesitan. El maestro deberá gestionar esas
necesidades que pueden ser académicas, personales o familiares. Debemos
detectar el problema pronto para establecer soluciones y de ese modo conseguir
un cambio. Muchas veces un problema por pequeño que sea bloquea al niño y no le
permite avanzar. El maestro debe mostrarse cercano con el niño para que este se
sienta seguro. Si conseguimos que confíe en nosotros tenemos la mitad del
trabajo logrado.
A veces es bueno compartir el problema con el
grupo-clase (en el caso que sea posible) esto sirve para que los niños se comprendan
y se ayuden. El maestro deberá establecer conexiones y estrategias para
conseguir un buen resultado.
2.- REFUERZO POSITIVO ANTE UN CAMBIO POR
PEQUEÑO QUE SEA.
Una vez detectado el problema podemos
dialogar con el niño y mostrarle nuestro punto de vista. A partir de ese
momento, observaremos al niño y cuando se produzca un cambio o esfuerzo por su
parte rápidamente le reforzaremos positivamente, así vamos fijando el cambio
que pretendemos conseguir. El refuerzo positivo motiva mucho a los niños y hace
que aumente su autoestima.
Este cambio o
esfuerzo puede ser compartido con la clase, para ello el alumno debe comentar
cuál era su problema y cómo ha conseguido cambiar o mejorar, en el caso de que
alumno no lo quiera comentar en clase será el profesor quien lo introduzca de
forma indirecta en una conversación para que este se sienta aludido. Es muy
gratificante ver como los compañeros aplauden sin que el maestro diga nada ante
un cambio de un compañero.
Cuando los alumnos comparten con sus compañeros se
establecen unas conexiones estupendas que nos permiten crear un buen ambiente
de grupo donde todos se conocen y todos se comprenden.
….Debemos demostrar afecto en los procesos y no sólo
en los resultados, en el camino y no sólo al llegar a la meta. Esto está muy
claro cuando llegan las notas... demuéstrale tu apoyo, tu cariño, tu amor,
cuando está trabajando y no sólo cuando trae una excelente calificación. Por
cierto, habría que diferenciar el afecto del elogio, que tiene sus peligros….
3.- CREAR UN AMBIENTE DE GRUPO Y COMPARTIR
ESPACIOS Y TIEMPOS CON ELLOS
De este modo creamos un ambiente
de clase fenomenal donde todos se ayudan y todos comparten sus experiencias. Se reducen las peleas y el trabajo en clase es
mucho más fácil.
Para ello podemos utilizar juegos o estrategias de cooperación y cohesión de
grupo, juegos en el patio, actividades dinámicas, tiempo para hablar, reírse…
Dedico a la semana una hora para estar con ellos, para
compartir, hablar y recibir propuestas.
4.- UN MAESTRO CERCANO SIN OLVIDAR QUE
MERECE UN RESPETO.
Cuando vamos haciendo esto los niños van viendo que tú
les estás ofreciendo cosas que les gustan y
el respeto surge del cariño y no de la autoridad. Yo siempre les digo
esta frase: “yo os respeto, por lo tanto quiero respeto también”, esa frase la
repito mil veces. El respeto
evidentemente se puede conseguir con los gritos y la imposición, pero es mucho más
fácil y desgasta menos ganarte el respeto desde el cariño y el amor. Los niños conflictivos muchas veces ante los
gritos e imposiciones se revelan y no conseguimos sacar de ellos lo que queremos, por lo tanto, un
acercamiento desde el corazón siempre nos dará mejores resultados.
Javier Castellano me escribió: “Las
imposiciones van haciendo mella en la autoestima de los niños y los convierten
en personas inseguras, ya que no se enfrentan a situaciones de decisión. Está
claro que deben saber que hay unos límites, pero se debería dar mayor
flexibilidad... dejarles que exploraran diferentes caminos sabiendo que
nosotros estamos ahí siempre para ayudar cuando lo requieran…”
5.- DEJAR LIBERTAR PARA QUE CADA NIÑO
ENCUENTRE EN QUE DESTACA. CADA NIÑO DEBE CONOCERSE Y ACEPTARSE.
Cada alumno debe CONOCERSE y saber en que destaca y
que le cuesta más para ello hay programar diferentes actividades que salgan de
la rutina diaria, debemos encender el piloto de la creatividad y ofrecer
actividades que en un momento determinado puedan venir bien al grupo, estas
actividades pueden ir desde la expresión
plástica hasta cantar, bailar, recitar, contar historias, crear un teatro…. En
definitiva se trata de abrir el abanico de posibilidades porque tal vez en una
de esas actividades despertemos en nuestros alumnos un interés hacia el
aprendizaje que antes no había surgido. Yo a veces pienso…. ¿por qué
tengo que explicar la fotosíntesis ahora si a mis niños les apetece saber sobre
el universo?. Dejemos alguna vez que sean ellos los que nos guíen y no un libro
de texto totalmente descontextualizado. El interés y el aprendizaje surgen ante
duda, la novedad, así que un planteamiento diferente y creativo por parte del
maestro siempre viene bien.
6.-PROFESOR ORGANIZADO Y PACIENTE
Si tú sabes organizarte, los niños perciben ese orden
y todo funciona correctamente. Saben qué tienen que hacer cómo y de qué manera.
A principio de curso es muy importante explicarles lo que queremos conseguir
para que ellos sepan cómo deben trabajar. Los puntos deben quedar claros para
que los resultados sean positivos.
La paciencia es algo que nunca debemos perder; aunque
muchas veces la perdemos, en ese momento es importante parar, analizar el
problema y buscar soluciones.
7.-SIEMPRE UNA SONRISA SOMOS UN EJEMPLO
PARA ELLOS
Todos tenemos malos días y los niños son los primeros
que se dan cuenta, cuando tú estás mal la clase funciona mal. No hay que
olvidar que somos ejemplo para nuestros alumnos, por lo tanto hay que intentar
en la medida de lo posible dar lo mejor de nosotros.
8.- EDUCACIÓN EMOCIONAL Y EN VALORES.
Además de que nuestros alumnos
aprendan los contenidos, debemos atender también a la parte personal, esto lo
conseguimos con una buena educación en valores y un buen control de las
emociones. Si unimos las dos cosas damos con la educación integral.
Espero que me vayáis comentado vuestro punto de vista

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